Tratamiento del Helicobacter pylori con aceites esenciales y otros productos naturales

El Helicobacter pylori es un organismo super esquivo, muy incomprendido  y difícil de tratar, con una gran tasa de recurrencia.

Los síntomas de H. pylori son los siguientes.

  • dolor en el tracto gastrointestinal superior
  • sensación de plenitud estomacal e hinchazón.
  • úlceras
  • gases 
  • diarrea, estreñimiento,
  • náuseas, vómito
  • mal aliento
  • pérdida de peso, anemia y caída del cabello por déficit de hierro
  • infertilidad
  • cáncer gástrico.

De forma crónica aparecen muchos síntomas como déficit de nutrientes,  insomnio, afecciones de la piel como urticaria, psoriasis, eccema, acné; también problemas sinusales; azúcar en la sangre, afecciones del corazón.

Actualmente hay mucha información disponible sobre el H. pylori por la gran cantidad de investigaciones que se han realizado.  Hay que resaltar que es un organismo que ha estado coevolucionando con los seres humanos por al menos 60 000 años, por lo que hay que saber que erradicarlo no es posible y quizá no sea beneficioso tampoco. De hecho, se sabe que en torno al 50-80% de la población mundial está infectado con la bacteria,  pero sólo un 10% presenta síntomas. La erradicación completa no es una opción sino el control de la población dentro del cuerpo de la bacteria para mantenerlo dentro de un nivel sintomático.

Es una bacteria  gramnegativa, lo que significa que tiene dos paredes celulares que le permiten ser más resistente a los tratamientos. Tiene forma de varilla helicoidal con hasta siete flagelos que le ayudan a moverse y a excavar en la mucosa que es donde le gusta vivir.

Los flagelos  están revestidos de una vaina que le sirve para evadir el sistema inmunológico. Existen muchas variaciones genéticas del H. Pylori y puede compartir su material genético fácilmente y esto también aumenta su resistencia a los tratamiento. 

Esta bacteria  no desaparece fácil y rápidamente y regresa en el 50 al 80%  de los casos.

El H. pylori se encuentra en el sistema digestivo, pero también en otras partes del cuerpo como los ojos, el tracto vaginal, adherido a los glóbulos rojos e incluso en las placas ateroscleróticas de las arterias coronarias; es decir, está en todas las partes del cuerpo.

El  dr. Martin Blazer dice que en la actualidad no sabemos lo suficiente como para abogar por una total destrucción de este organismo. Incluso hay evidencias de que  el H. pylori puede ser beneficioso especialmente en la infancia y para algunas personas es un patógeno, lo cual depende de la microbiota y sistema inmunológico del individuo, así como de la cepa genética de la bacteria. Es decir, hay muchos factores en juego y muchas veces lo que se debe hacer es fortalecer la microbiota. 

Al H. pylori le encantan los minerales, los nutrientes que puede tomar de nuestras células humanas, por ejemplo el hierro de las células sanguíneas. Puede alimentarse de hidrógeno y en casos de disbiosis intestinal donde hay organismos productores de hidrógeno se alimenta de él y esto está asociado al gas en el estómago. El H. pylori puede cambiar  el ph del estómago para promover los organismos productores de hidrógeno, estableciéndose un circuito de retroalimentación, creando  el ambiente donde se encuentra a gusto. Puede usar las catecolaminas u hormonas asociadas con el  estrés para su crecimiento.

Anteriormente se pensó que las úlceras de estómago estaban asociadas con el estrés hasta que se determinó que había una superpoblación de H. pylori causando las úlceras.  La realidad es que las úlceras de estómago  no están causadas por el estrés, pero el estrés puede favorecer el desarrollo de la población H. Pylori y la creación del biofilm (especie de película donde se envuelve toda la población de un tipo de bacteria haciendo un ambiente muy difícil de penetrar) donde la población puede aumentar todavía a niveles más altos. 

 
Algo muy curioso pero horrible a la vez es que  con tratamiento el H. pylori puede dejar su forma de varilla en espiral y adoptar una forma coxoidal que es como una pequeña pelota y esta variación morfológica le permite que resista factores estresantes. Puede permanecer en esta forma hasta un año y no aparecer en los cultivos y así es completamente resistente a los antibióticos y productos naturales. En este estado se esconde hasta que las condiciones son más favorables y puede volver a salir. Pero incluso en su forma coxoidal puede producir síntomas virulentos, de hecho, estas son las cepas más virulentas y más difíciles de tratar. Se ha visto que el ácido linolénico  presente entre otros en el aceite de lino y otros aceites vegetales de semillas y la acetil cisteína y otros mucolíticos pueden hacer que la mucosa tenga un ambiente más hospitalario para que los coxoides cambien a la forma helicoidal del H. Pylori y pueda ser detectado y tratado. 
 
El H. pylori,  ¿es nuestro amigo o es nuestro enemigo?
Parece que son ambas cosas, lo cual depende de tu cuerpo; puede ser un patógeno, puede ser un patógeno grave para algunas personas, puede invadir el tejido y alterar las membranas celulares causando gastritis, puede causar úlceras y cáncer (está clasificado como carcinógeno del grupo uno relacionado con el cáncer colorrectal, cáncer de esófago, cáncer de faringe y linfoma). Pero por otro lado, también puede ser un microbio comensal beneficioso, y ser  protector en  niños con alergias, protector contra el asma y las alergias y probablemente ayudar en la enfermedad celíaca, pero esto no está del todo claro. De hecho, la mayoría de las personas conviven muy bien con la bacteria o tienen síntomas de bajo grado fácilmente de tratar y para las cuales buscar la erradicación de la bacteria en su cuerpo no es el objetivo. 
 
De esta manera, será el médico el que haga la interpretación clínica que determine si es necesario el tratamiento, pero generalmente cuando los valores están muy por encima del rango normal de población (en torno a mil)  o hay síntomas virulentos asociados a inflamación y adhesión como úlceras duodenales y gástricas que podrían anteceder al cáncer y provocar déficit de nutrientes , el H. pylori debe tratarse hasta que ya no exista. 
 
El tratamiento médico debe ser personalizado en función de la susceptibilidad de la cepa del H. Pylori.  También es importante tener en cuenta la historia familiar y si ha habido casos en la familia con síntomas graves o enfermedades relacionadas, es aconsejable tratarlo aunque no hay gran virulencia o la persona esté asintomática. 
 
Es común que haya co-infecciones de cándida, y otras levaduras que pueden producir síntomas parecidos al H. Pylori, los cuales se superponen al SIBO. 
  
Hierbas, alimentos y aceites esenciales que tienen excelentes resultados en la  investigación in vitro e in vivo 

No hay mucha información de cómo reaccionan en vivo, pero son maravillosos y muy seguros de usar :

  1. Mastic. Una resina natural que se extrae del árbol del lentisco y que se ha usado durante 2500 años para el h pylori antes de que supiéramos que h pylori existía, es decir, cuando la persona tiene inflamación y dolor del tracto gastrointestinal superior. Es súper seguro y la dosis es entre 2-4 gramos al día en adultos. In vitro tiene buena actividad anti-biopelícula, mientras que in vivo alivia el dolor de estómago en 80% de las personas, alivia las úlceras y el daño del tejido gástrico en 70% , con una tasa de erradicación del Pylori de aproximadamente 50% usado sólo como monoterapia pero se puede usar con antibióticos y otros productos naturales como las semillas de comino negro.
  2. Comino negro(kalanji). Se puede tomar de forma segura, entre 5-10 gr diarios, pero es seguro hasta 28 gr. 
  3.  Regaliz. Obviamente hay que tener cuidado con la hipertensión cuando se usa regaliz puro, pero es un gran inhibidor de la adhesión de la bacteria y disminuye la resistencia a los antibióticos. 
  4. Arándanos. Fenomenal para  niños y para mujeres embarazadas, No suprime pero sí reduce los niveles del H. Pylori y  puede reducir los síntomas  e inhibir la adhesión del  pylori a las células, por lo que es una gran alternativa cuando no se quiere administrar antibióticos como en el embarazo.  El zumo de arándanos es super seguro de tomar
  5. Jengibre Está  indicado durante el  embarazo e in vitro es inhibidor citotóxico contra H. pylori, además  puede actuar como un ácido natural  que puede modular el ph de nuestro estómago. El jengibre es un  es un aditivo a la terapia combinada. 
  6. Curcumina Una superestrella para el H. Pylori que disminuye las úlceras en las personas.
  7. Brócoli Tiene el compuesto sulforafano que disminuye el H. pylori y ayuda con la inflamación, disminuye los niveles de óxido nítrico que produce el H. Pylori y que causa la gastritis.
  8.  Resverastrol y Vino tinto Inhibe el H. pylori e inhibe la ureasa.
  9. Té verde Altera el biofilm, es realmente excelente para la resistencia a los antibióticos y es bactericida in vitro e in vivo, así que incluir el té verde a diario es una magnífica idea contra el H. Pylori.
  10. Aceites esenciales Actúan como inhibidores de ureasa, disruptores del biofilm,  inhibidores de la adhesión e  inhibidores de detección de quórum. Los principales aceites esenciales que las investigaciones han encontrado más efectivos contra el H. Pylori son  lemongrass, palmarosa, orégano, tomillo, nardo, zanahoria, melisa, mejorana, niaouli, ravintsara, árbol del té y ajo

La dieta es muy interesante cuando hay síntomas de bajo grado y solo se desean controlar esos niveles en lugar de matar toda la población, de modo que una dieta puede controlar el crecimiento, la virulencia y la expresión de H. pylori, puede mantener la salud,  puede ayudar al sistema inmunológico, puede ser bactericida, puede bloquear la adhesión, puede ser antioxidante, antiinflamatorio y es que

 lo que comes y bebes cambia tu cuerpo y  afecta a  tu microbiota.

Se recomienda evitar:

  1. la sal, los ahumados y escabeches, los alimentos salados en general ricos en nitratos.

Se recomienda consumir:

  • frutos rojos, todas las bayas y fresas y frambuesas tienen actividad anti Pylori.
  • La granada y su zumo, las manzanas y uvas moradas.
  • Los brotes de brócoli, la col, el rábano, el chucrut y otros alimentos fermentados
  • los pimientos rojos, el ajo
  • los aceites vegetales son increíbles, especialmente los altos en ácido linolénico como el aceite de lino y semillas que inmovilizan a la bacteria y comprometen su existencia.
  • En cuanto a los lácteos, la lactoferrina es la superestrella y puede complementar a los antibiótico porque se une al hierro y lo hace menos disponible para el pylori y hemos mencionado que el  pylori depende del hierro para crecer. El calostro es excelente para el sistema inmunológico.
  • En general, todas las hierbas y especias se pueden usar generosamente.
  • Los probióticos sobre los que hay mucha investigación son imprescindibles para recuperar la microbiota.
  • El zinc y la carnosina son una buena fuente de energía para curar la mucosa.
  • Una porción de miel semanal está asociada con una menor prevalencia infección de H. pylori, por lo que solo un poco de miel puede ser realmente efectivo.
 
Es importante integrar una alimentación saludable como parte del tratamiento de mantenimiento ya que es algo que debemos hacer el resto de nuestras vidas y nada que no nos guste se puede mantener mucho tiempo como rutina, de modo que hay que seleccionar de acuerdo a nuestros gustos y ampliar a la vez nuestros gustos. 
Nuestra salud digestiva está totalmente relacionada con nuestra salud mental y nuestro estado de ánimo y el estómago se ha llegado a considerar nuestro tercer cerebro, junto con el corazón y el Sistema Nervioso. 

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Autor

María C. Ruiz.

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